
Coordinador
Es la persona encargada de formar un grupo de treinta familias y coordinar la peregrinación del Oratorio de casa en casa. Puede ser una señora, un señor, un joven. Mejor aún si es un matrimonio. No hay nadie de buen corazón que no se conmueva con la narración de San José recorriendo la ciudad de Belén de Judá, buscando un techo donde la Virgen pudiese cobijarse y dar a luz a su Hijo. Ella va de puerta en puerta, recibiendo un frío rechazo, muchas veces descortés:
— No, aquí no hay lugar.
Lleno de aflicción José se recuerda de una gruta en la cual acostumbraba jugar cuando era niño. Rápidamente la lleva allá. Y en esa gruta nace el Niño Jesús, Señor del Universo.
En Ecuador, cada coordinador da a la Virgen Madre de Dios el mismo servicio que otrora prestó San José en Belén. Es decir, recorre las ciudades de casa en casa, de calle en calle, preguntando:
— ¿Ud. quiere recibir a la Virgen en su hogar, un día al mes, para que ahí nazca y reine su Hijo?
En nuestro país, al contrario de lo que pasó en Belén de Judá, la respuesta de cientos de familias es:
— ¡Sí! Quiero recibir a María en mi casa, para que después Ella me reciba en el Cielo.
Cada familia recibirá en su hogar el Oratorio todos los meses, en un día fijo, a ser prefijado con el Coordinador o Coordinadora del Grupo. Ese día, ella convidará a sus amigos, parientes y vecinos para, juntos, hacer la lectura de un trecho del Evangelio, seguida de algunos minutos de reflexión, rezar el rosario y un acto de consagración de la familia al Inmaculado Corazón de María.
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