| Un banquete para todos los pueblos Año VIII, nº 79, Febrero 2010 |
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El teólogo no puede contentarse con poseer un conocimiento meramente académico, desligado de su vida. Para llegar a la verdad, es necesario que acepte su propia pequeñez y reconozca la grandeza de Dios. |
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| Comentario
al Evangelio ![]()
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En el ayuno, la oración o la práctica de cualquier buena obra no debemos poner jamás como finalidad el beneficio que podamos obtener con ello, sino la gloria de quien nos creó. Porque todo lo nuestro —a excepción de las imperfecciones, miserias y pecados— le pertenece a Dios. |
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Mientras más semejanza con Cristo encuentren los fieles en los sacerdotes, tanto más fácilmente se dejarán guiar por ellos. Y su ministerio, por lo tanto, será más eficaz. |
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La Madre del Buen Consejo quiso mantener a su lado, en la vida y en la muerte, a aquel que fue ejemplo y estímulo para una verdadera devoción a Ella. |
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El mundo era indigno, dice |
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