Acordaos
Letanías a Nuestra Señora
Letanías del Inmaculado Corazón
Bendita sea tu pureza
Pequeño acto de consagración
Oración a Nuestra Señora de Fátima
Oración a Nuestra Señora de Fátima 2
Oración a Nuestra Señora de la Confianza
Oración de una esposa y madre

Acordaos
(Oración de San Bernardo)


Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorando vuestra asistencia y reclamando vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos. Animado por esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana. Oh Madre de Dios, no desechéis mis súplicas, antes bien, dignaos escucharlas y atenderlas favorablemente Virgen gloriosa y bendita. Amén
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Oraciones
a Nuestra Señora

Letanías a Nuestra Señora

Señor,  ten piedad de nosotros.
R/. Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
R/. Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
R/. Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, óyenos.
R/. Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
R/. Cristo, escúchanos.

Dios Padre celestial, R/.  ten misericordia de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo,
Dios Espíritu Santo
Trinidad Santa, un solo Dios,

Santa María,  R/.   ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios,
Santa Virgen de las vírgenes,
Madre de Cristo,
Madre de la divina gracia,
Madre purísima,
Madre castísima,
Madre intacta,
Madre inmaculada,
Madre amable,
Madre admirable,
Madre del buen consejo,
Madre del Creador,
Madre del Salvador,
Madre de la Iglesia,
Virgen prudentísima,
Virgen digna de veneración,
Virgen digna de alabanza,
Virgen poderosa,
Virgen clemente,
Virgen fiel,
Espejo de justicia,
Trono de sabiduría,
Causa de nuestra alegría,
Vaso espiritual,
Vaso honorable,
Vaso insigne de devoción,
Rosa mística,
Torre de David,
Torre de marfil,
Casa de oro,
Arca de la alianza,
Puerta del cielo,
Estrella de la mañana,
Salud de los enfermos,
Refugio de los pecadores,
Consoladora de los afligidos,
Auxilio de los cristianos,
Reina de los ángeles,
Reina de los patriarcas,
Reina de los profetas,
Reina de los apóstoles,
Reina de los mártires,
Reina de los confesores,
Reina de las vírgenes,
Reina de todos los santos,
Reina concebida sin mancha original,
Reina asunta al cielo,
Reina del santísimo Rosario,
Reina de la familia,
Reina de la paz,

V/. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.
R/. Perdónanos, Señor.
V/. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.
R/. Escúchanos, Señor.
V/. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.
R/. Ten misericordia de nosotros.

V/. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R/. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

Oración: Concédenos, Señor, a nosotros tus siervos, gozar de perpetua salud de alma y cuerpo y por la gloriosa intercesión de la Bienaventurada siempre Virgen María vernos libres de las tristezas de esta vida y gozar de las alegrías eternas. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Letanías del Inmaculado Corazón de María.

Señor, ten piedad de nosotros.
R/. Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
R/. Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
R/. Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, óyenos.
R/. Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
R/. Cristo, escúchanos.

Dios Padre celestial, R/. ten misericordia de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo,
Dios Espíritu Santo,
Trinidad Santa, un solo Dios,

Corazón de María, siempre inmaculado,   R/. ruega por nosotros.
Corazón de María, lleno de gracia,
Corazón de María, bendito entre todos los corazones,
Corazón de María, sagrario de la Santísima Trinidad,
Corazón de María, el más semejante al de Jesús,
Corazón de María, en quien tuvo Jesús sus complacencias,
Corazón de María, abismo de humildad,
Corazón de María, modelo de paciencia, y mansedumbre,
Corazón de María, asiento de la misericordia,
Corazón de María, incendio del divino amor,
Corazón de María, océano de bondad,
Corazón de María, milagro de pureza e inocencia,
Corazón de María, espejo de las Divinas perfecciones,
Corazón de María, donde se formó la sangre de Jesucristo Redentor,
Corazón de María, que aceleras con tus ansias la salvación del mundo,
Corazón de María, que alcanzas la conversión de los pecadores,
Corazón de María, que conservas fielmente las palabras y acciones de Jesús,
Corazón de María, traspasado con la espada de dolor,
Corazón de María, afligidísimo en la Pasión de Jesucristo,
Corazón de María, clavado con Jesús en la cruz,
Corazón de María, sepultado de tristeza con Jesucristo,
Corazón de María, renacido de gozo por la resurección de Jesús,
Corazón de María, lleno de inefable dulzura en la Ascensión,
Corazón de María, colmado de una nueva plenitud de gracias en la venida del Espíritu Santo,
Corazón de María, consolación de los afligidos,
Corazón de María, refugio de los justos y pecadores,
Corazón de María, esperanza y dulce sustentación de aquelos que Os veneran,
Corazón de María, auxilio de los moribundos,
Corazón de María, júbilo de los ángeles y santos,
Corazón de María, madre y amparo de la Iglesia,

V/. María Inmaculada, mansa y humilde de Corazón,
R/. Haz mi corazón conforme al de Jesús.
V/. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.
R/. Perdónanos, Señor.
V/. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.
R/. Escúchanos, Señor.
V/. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.
R/. Ten misericordia de nosotros.

Oración: Clementísimo Dios, que para la salud de los pecadores y refugio de los miserables quisiste que fuera el Corazón Santísimo e Inmaculado de María el más semejante en caridad y misericordia al divino Corazón de su Hijo Jesucristo; concédenos que cuantos veneramos la memoria de este dulcísimo y amantísimo Corazón merezcamos por su intercesión y méritos ser hallados conformes con el de Jesús. Por el mismo Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Bendita sea tu pureza

Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza, a Tí celestial princesa ¡Virgen Sagrada María!, yo te ofrezco noche y día, alma, vida y corazón. Mírame con compasión, no me dejes Madre mía. Amén

Pequeño acto de Consagración a la Santísima Virgen

¡Oh Señora mía, Oh Madre mía! yo me ofrezco enteramente a Vos; y en prueba de mi filial afecto, os consagro en este día, mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo vuestro ¡Oh Madre de bondad!, guardadme y defendedme como cosa y posesión vuestra. Amén.

V. ¡OH María sin pecado concebida!, rogad por nosotros que recurrimos a Vos (tres veces).

Oración a Nuestra Señora de Fátima

¡Oh Virgen Santísima!, como una madre que visita a sus hijos, habéis bajado del cielo para visitarnos y decirnos lo que hemos de hacer para salvar nuestras almas; quiero aprovecharme de vuestras enseñanzas, a fin de ir un día a Vos y gozar para siempre con Vos de las delicias de la gloria. Amén.

1. La primera lección que nos dais es que recemos cada día el santo Rosario. Ya que vos lo deseáis, así lo haré con toda la familia, reunida en vuestro nombre, sin que la negligencia ni las ocupaciones me retraigan de hacerlo. Avemaría.
2. La segunda lección que de Vos recibimos es la devoción a vuestro Inmaculado Corazón, a vuestro corazón de Virgen, de Madre, de Reina y de Abogada. Así lo haré desde hoy, y digo y diré siempre con toda confianza: Dulce Corazón de María, sed la salvación mía. Avemaría.
3. La tercera lección que de Vos hemos aprendido es, sobre todo evitar el pecado, porque ya demasiado ofendido está el Señor, huir del pecado, que es la ruina de nuestra alma y el que nos conduce a nuestra eterna perdición. A vuestros pies lo digo, Madre mía: Antes morir que cometer un pecado mortal.
Madre, aquí tenéis a vuestro hijo: guardadme.
Madre, aquí tenéis a vuestro hijo: salvadme.
Madre, aquí tenéis a vuestro hijo: llevadme con Vos al cielo, donde en vuestra compañía pueda ver y poseer a Dios. Así sea.

Oración a Nuestra Señora de Fátima 2

Santísima Virgen que en la Cova de Iría os dignasteis aparecer a tres humildes pastorcitos y les revelasteis los tesoros de gracias contenidos en el rezo del Rosario, inculcad profundamente en nuestra alma el debido aprecio que debemos tener por esta devoción, tan querida para Vos, a fin de que, meditando los misterios de nuestra Redención, aprovechemos sus preciosos frutos y alcancemos las gracias (...) que os pedimos en esta devoción, si fueren para mayor gloria de Dios, honra vuestra y salvación de nuestras almas. Amén.

Novena de la Confianza

Madre amable de mi vida, Auxilio de los cristianos, la pena que me atormenta pongo en tus divinas manos. Ave María.
Tú que sabes mis congojas, pues todas te las confío, da la paz a los turbados y alivio al corazón mío. Ave María.
Y aunque tu amor no merezco no recurriré a Tí en vano, pues eres Madre de Dios y Auxilio de los Cristianos. Ave María.
Acuérdate oh Madre Santa que jamás se oyó decir, que alguno te haya implorado sin tu auxilio recibir.
Por eso con fe y confianza, humilde y arrepentido, lleno de amor y esperanza este favor yo te pido: pedir la gracia que se desea y decir tres veces:
Oh María, sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Vos

Oración de una esposa y madre a la Santísima Virgen

¡Oh María! Virgen Purísima y sin mancha, casta esposa de San José, Madre tiernísima de Jesús, perfecto modelo de las esposas y madres, llena de respeto y confianza, a ti recurro y con los sentimientos más profundos de veneración, me postro a vuestros pies e imploro vuestro socorro. Mira, Purísima María, mis necesidades y las de mi familia, atiende los deseos de mi corazón, pues me entrego al tuyo que es tan tierno y tan bueno. Espero que, por tu intercesión, alcanzaré de Jesucristo la gracia de cumplir como debo las obligaciones de esposa y de madre. Alcánzame el santo temor de Dios, el amor al trabajo y a las buenas obras, a las cosas santas y a la oración, la dulzura, la paciencia, la sabiduría; y todas las virtudes que San Pablo recomienda a las mujeres cristianas y que hacen la felicidad y ornamento de las familias.

Enséñame a honrar a mi marido, como tu honraste a San José, y como la Iglesia honra a Jesucristo; que él vea en mí la esposa según su corazón; que la santa unión que contrajimos sobre la tierra, subsista eternamente en el cielo. Protege a mi marido, dirígelo en el camino del bien y de la justicia, pues quiero tanto como la mía, su felicidad.

Encomiendo también a tu materno corazón a mis pobres hijos. Sé su Madre, inclina su corazón a la piedad, no permitas que se aparten del camino de la virtud, dales felicidad, y haz con que después de nuestra muerte se acuerden de sus padres y rueguen a Dios por ellos, honrando su memoria y sus virtudes. Tierna Madre, hazlos piadosos, caritativos y siempre buenos cristianos para que sus vidas estén llenas de buenas acciones y sean coronadas con una santa muerte.

¡Oh María!, haz que un día nos encontremos reunidos en el Cielo, y desde allí podamos contemplar tu gloria, celebrar tus beneficios, gozar de tu amor y alabar eternamente a tu amado Hijo, Jesucristo, Señor nuestro. Amén.