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El último lunes 31 de marzo, en
la Solemnidad de la Anunciación del Señor, el
Cardenal Juan Luis Cipriani Thorne, Arzobispo de Lima y Primado
del Perú, presidió la Santa Misa en la Iglesia
de "Nuestra Señora de la Encarnación"
del Monasterio de las Agustinas, en Pueblo Libre.
En
su homilía, el Arzobispo de Lima manifestó su
alegría por el hecho de que, en esta fecha tan significativa
-una fiesta que es del Señor y la Virgen-, los sacerdotes
Heraldos del Evangelio del Perú daban inicio oficialmente
a su labor pastoral en el templo de La Encarnación.
El
Cardenal Cipriani después de explicar cómo el
Espíritu Santo continuamente inspira nuevos carismas
y nuevas realidades dentro de la Iglesia -una de ellas es
justamente los Heraldos del Evangelio- comentó algunos
aspectos de dicho carisma que comprenden el amor a la Liturgia,
la devoción a María Santísima, especialmente
bajo la advocación de la Virgen de Fátima y
la búsqueda de la santidad.
Manifestó
su deseo y su esperanza de que en la Iglesia de la Encarnación
haya largos horarios de escucha de confesiones. "Tengo
la certeza de que veremos verdaderos milagros de conversión;
especialmente, de los jóvenes que van abrazar la vocación,
y familias que se comprometerán a vivir seriamente
su matrimonio". Además, destacó el trabajo
de los Heraldos del Evangelio en la Arquidiócesis de
Lima y su unión con el Pastor.
También
hizo una mención muy cariñosa a las Religiosas
Agustinas, que con su vida de contemplación y oración,
animan el apostolado.
El
Pastor de Lima también manifestó su gratitud
al Padre João S. Clá Dias, Fundador y Superior
General de los Heraldos del Evangelio por haber concedido
que tres sacerdotes de dicha institución asumieran
dicha iglesia.
Al
término de la celebración eucarística,
se leyó el decreto por el cual se concedía a
la Sociedad Clerical de Vida Apostólica Virgo Flos
Carmeli (la rama sacerdotal de los Heraldos del Evangelio)
la atención pastoral en la Iglesia de la Encarnación
y se dio lectura de la carta que el Padre João S. Clá
Dias envió al Cardenal Cipriani como agradecimiento
por este acto de confianza. Junto con la carta, se obsequió
al Arzobispo de Lima un medallón en piedra brasileña
adornado con el escudo de Su Santidad Benedicto XVI.
La
ceremonia terminó con la Solemne Coronación
de la Imagen Peregrina del Inmaculado Corazón de María,
seguida del cántico del Regina Coeli.
Concelebraron
con el Cardenal Juan Luis Cipriani; el Padre José Mario
da Silva, Director Nacional de los Heraldos del Evangelio
en el Perú; los sacerdotes Jorge Jordán y Alfredo
Jordán; el Padre Agustín Crespo, Provincial
de los Agustinos en el Perú y otros sacerdotes de la
Arquidiócesis de Lima.
(Noticia
publicada en "Notas Informativas" de la página
del arzobispado de Lima, el 3/4/2008)
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