Oración por el Papa
Señor Jesucristo, Tú quisiste edificar tu Iglesia sobre la Roca de Pedro y los Papas que lo han sucedido a través de los siglos.
Derrama tu gracia sobre nuestro Santo Padre, que él pueda ser una señal viva y un promotor infatigable de la unidad de la Iglesia.
Ayúdalo a proclamar tu mensaje a todos los pueblos y a escuchar el mensaje que le llega a él del consentimiento de todos sus miembros del mundo que Tú has hecho.
Haz que él sirva a los demás siguiendo tu ejemplo y según su título tradicional de "Siervo de los siervos de Dios".
Unenos cerca de él y haznos dóciles a sus enseñanzas. Amén.
Oración por el Papa 2
Dios, Pastor y Guía de todos los fieles, mirad con benevolencia a vuestro siervo, nuestro Santo Padre, el Papa..., que quisisteis colocar al frente de vuestra Iglesia. Concededle, os lo suplicamos, la gracia de edificarla con sus palabras y ejemplo. Y que de esta manera, llegue un día a la vida eterna con todos los que le fueron confiados. Así sea.
Oración por el Obispo Diocesano
Señor nuestro, Dios, Pastor y Guía de todos los fieles, mirad con bondad para Monseñor...., Obispo de nuestra Diócesis; amparadlo con vuestro amor para que, con su palabra y ejemplo, conduzca al pueblo que le confiasteis, y llegue juntamente con él a la vida eterna. Así sea.
Oración por los Sacerdotes
Señor, nosotros os suplicamos por el sacerdocio católico. Multiplicad los sacerdotes, mas dadnos sobre todo sacerdotes santos, que sean buenos pastores y que sepan presentar la verdad a los hombres de hoy. Así sea.
Oración para propagar la práctica de la Comunión diaria.
¡Oh dulcísimo Jesús!, que habéis venido al mundo para dar a todas las almas la vida de la gracia, y que para conservar y aumentar en ellas esta vida habéis querido ser el manjar de cada día y el remedio continuo de su cotidiana debilidad; humildemente os suplicamos, por vuestro Corazón abrasado en amor nuestro, que derraméis sobre todas las almas vuestro divino Espíritu. Haced que vuelvan a Vos y recobren la vida de la gracia aquellas que estén en pecado mortal; y que las almas dichosas, que por vuestra bondad viven de esta vida divina, se acerquen devotamente cada día, siempreque puedan, a vuestra sagrada Mesa, a fin de que por medio de la Comunión diaria reciban cada día el antídoto de sus pecados veniales cotidianos, y alimentando en ellas cada día la vida de la gracia y hermoseándose más con ella, lleguen por fin a poseer con Vos la vida bienaventurada. Amén.
Oración para recuperar la salud
Padre nuestro que estás en el cielo, sol que ilumina la tierra y le da calor y vida, recuérdanos tu amor, pues es en Tí que vivimos, nos movemos y existimos.
Del mismo modo que en el pasado estuviste muchas veces con nosotros en la hora de las dificultades, continúa ahora bendiciéndonos con tu ayuda.
Mira Señor con bondad lo que está aconteciendo para provecho mío. Guía con sabiduría al médico, y a todos los que cuidan de mí. Dales tu fuerza curativa para que me sea devuelta la salud y la fortaleza, si es de tu agrado y para tu mayor gloria. Desde ya te doy gracias por tu generoso y solícito cuidado. Así sea.
Oración por un enfermo en estado grave
Señor Jesucristo, Redentor de los hombres que en vuestra Pasión quisiste soportar nuestros dolores y aguantar nuestros sufrimientos, te pedimos por... que esta enfermo. Tú que lo redimiste, aviva en él la esperanza de la salvación y confórtale en su cuerpo y en su alma. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
La Comunión Reparadora
de los Primeros Sábados
pedida por Nuestra Señora de Fátima
¿En qué consiste la comunión reparadora de los primeros sábados de mes?
En la tercera aparición en Fátima, el 13 de julio de 1917, Nuestra Señora había dicho:
"Vendré a pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la comunión reparadora de los primeros sábados".
El mensaje de Fátima no estaba, pues, definitivamente concluido con el ciclo de las apariciones de Cova de Iría en 1917.
Así, en el día 10 de diciembre de 1925, la Santísima Virgen , teniendo a su lado al Niño Jesús sobre una nube luminosa, se apareció a la Hna. Lucía en su celda, en la Casa de las Doroteas de Pontevedra. Poniéndole la mano en el hombro, le mostró un corazón rodeado de espinas, que tenía en la otra mano. El Niño Jesús, señalándolo, exhortó a la videntecon las siguientes palabras:
"Ten pena del Corazón de tu Santísima Madre, que está rodeado con las espinas que los hombres ingratos constantemente le clavan, sin haber quién haga un acto de reparación para quitárselas".
Más adelante, la Virgen añadió:
"Mira, hija mía, mi Corazón rodeado de espinas que los hombres ingratos, a cada momento, me clavan con blasfemias e ingratitudes. Tú, al menos, haz algo por consolarme y di que a todos aquellos que durante cinco meses, en el primer sábado, se confiesen, reciban la sagrada comunión, recen el rosario y me acompañen quince minutos meditanto sus misterios con el fin de desagraviarme, yo prometo asistirlos en la hora de la muerte con todas las gracias necesarias para su salvación".
El día 15 de febrero de 1926, la Hna. Lucía expone al Niño Jesús, en una nueva aparición que tuvo en Pontevedra, las dificultades que tenían algunas personas de confesarse el sábado, y pidió que fuese válida la confesión dentro de los ocho días. Jesús respondió:
"Sí, puede ser, y hasta de muchos días más, con tal de que cuando me reciban estén en gracia y tengan la intención de desagraviar al Inmaculado Corazón de María".
La Hna. Lucía incluso levantó la hipótesis de que alguien se olvide de poner la intención al confesarse, a lo que Nuestro Señor respondió:
"Pueden ponerla en la confesión siguiente, aprovechando la primera ocasión que tengan para confesarse".
En la vigilia del 29 al 30 de mayo de 1930, Nuestro Señor, hablando interiormente a la Hna. Lucía , resolvió también otra dificultad:
"Será igualmente aceptable la práctica de esta devoción el domingo siguiente al primer sábado, cuando mis sacerdotes, por justos motivos, así lo determinen".
Condiciones para hacer una buena confesión
¿Qué es necesario para hacer una buena confesión?
Para hacer una buena confesión son necesarias cinco cosas:
1º. Examen de conciencia;
2º. Dolor de los pecados;
3º. Propósito de la enmienda;
4º. Decir los pecados al confesor;
5º. Cumplir la penitencia.
¿Cómo debemos hacer el examen de conciencia?
Para hacer el examen de conciencia, debemos ponernos en presencia de Dios y examinarnos con diligencia sobre los pecados cometidos por pensamientos, palabras, obras y omisiones contra los mandamientos de la Ley de Dios y de la Iglesia y contra las obligaciones del propio estado.
¿Qué es el dolor de los pecados?
El dolor de los pecados es un sentimiento o pena espiritual de haber ofendido a Dios, con firme propósito de nuna más pecar.
Para que sea bien hecha la confesión, ¿es necesario el arrepentimiento?
El arrepentimiento es absolutamente necesario para que sea bien hecha la confesión. Tanto es así, que no habiendo arrepentimiento, los pecados no quedan perdonados.
¿Qué pecados estamos obligados a confesar?
Estamos obligados a confesar los pecados mortales, pero es bueno confesar también los pecados veniales.
Condiciones para hacer una buena comunión
¿Cuáles son las condiciones necesarias para recibir la Sagrada Comunión ?
Para recibir bien la Sagrada Comunión son necesarias tres cosas:
1º. Estar en estado de gracia;
2º. Guardar el ayuno eucarístico;
3º. Saber a quién recibimos y acercarse a comulgar con devoción.
¿Quién está en gracia de Dios?
Está en gracia de Dios el que está limpio de pecado mortal.
¿Qué ayuno debe guardarse antes de la Sagrada Comunión ?
Para comulgar se exige el ayuno de una hora antes de comulgar. El agua no rompe el ayuno eucarístico.